De Odiseas, Ilíadas e Ítacas
Quién lo iba a decir. En este mundo cibernético que nos ha tocado vivir, de repente se ha puesto de moda un poema épico escrito en el siglo VII antes de Cristo. ¿La razón? Una película proyectada en los cines. Esto pasa de vez en cuando: obras literarias de las que no deberíamos olvidarnos, porque están en la base de nuestra cultura occidental, son subvaloradas y nadie las lee hasta que, de repente, por un interés económico, porque alguien se ha fijado en que no hay razón ninguna para que la gente las ignore, se hacen resaltar y vuelven a la vida durante un tiempo. Y los escaparates de las librerías se han llenado al instante de traducciones de la Odisea y de todo tipo de literatura sobre ella. La película de Christopher Nolan compendia con acierto la historia de Ulises (Odiseo) y sus adeptos, de modo que no tiene punto de descanso. El espectador sale contento de la sala, sin haberse aburrido prácticamente ni un minuto de las casi tres horas que ha durado la función. Hace algún tiempo ...